La música rock, al igual que la música en general, ha sido analizada desde ópticas diversas. Corrientes analíticas y epistemológicas que han intentado explicar y definir lo que la música es. Sin embargo, estas disciplinas (la musicología, la etnomusicología y la sociología fenomenológica) no han sabido o no han podido explicar las diferentes relaciones que se establecen entre los sujetos y los objetos para hacer posible aquello que hemos denominado como música. Estas disciplinas, han centrado su análisis en la actividad humana, dejando en un segundo lugar la actividad que los objetos ejercen. No obstante, nuevas corrientes sociológicas provenientes de la filosofía han desarrollado nuevos enfoques metodológicos. Enfoques que nos instan a no centrar nuestra mirada en la actividad humana, sino en las asociaciones que los humanos establecen con otros agentes, tanto humanos como no-humanos. La Teoría del Actor-red, también llamada sociología de las asociaciones, basa su razón de ser en hacer descripciones con el objetivo mostrar el entramado de asociaciones que se tejen para hacer posible aquello que hemos acordado llamar realidad social.
Partiendo de ese enfoque, esta tesis pretende desarrollar un nuevo acercamiento a la música rock mostrando el camino que va de la música al musicar, observando la actividad de los no humanos. Para ellos me he basado en un estudio de caso de la asociación de músicos de rock Psilocybe de Hondarribia.


